Los corazones en 3D de la tercera edad

El presente artículo plantea una reforma sanitaria que aumente el valor del cuidado ofrecido al grupo de pacientes con mayor demanda de tratamiento frente a la cardiopatía vascular y se propone un ejemplo de aplicación de la impresión aditiva o 3D.

Los corazones en 3D de la tercera edad

Dibujando un corazón

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El presente artículo plantea una reforma sanitaria que aumente el valor del cuidado ofrecido al grupo de pacientes con mayor demanda de tratamiento frente a la cardiopatía vascular y se propone un ejemplo de aplicación de la impresión aditiva o 3D, tal y como ésta es empleada en un centro universitario de Australia.

La mayoría de los avances europeos en reforma sanitaria se orientan al control de costes y el mantenimiento de la calidad del servicio, si bien los resultados distan de ser valorados unánimemente como adecuados y algunas voces proponen un cambio radical en la estrategia, cuyo núcleo residiría en maximizar el valor que reciben los pacientes. Para ello se cambiaría el enfoque clásico - atención gestionada desde el proveedor sanitario, guiado por las capacidades de los equipos médicos y los hospitales- por un sistema centrado en los pacientes y sus necesidades. Esto es un desplazamiento desde un enfoque basado en la rentabilidad y el volumen de los servicios prestados, hacia los resultados observables en la salud de los pacientes. Esta transformación no es sencilla, por supuesto. Y para que comience se requiere conocer qué necesitan y demandan los pacientes. 

 

Hasta un 57% de los mayores de 60 años españoles son capaces de controlar por internet sus indicadores de salud elementales

 

¿Qué quieren y necesitan los españoles de la tercera edad?

Un artículo publicado por la compañía Deloitte en 2016  indica que, según sus encuestas, cada vez hay más personas mayores que tienen conocimientos tecnológicos, a las que les gustaría disponer de aplicaciones digitales que les ayuden a gestionar la prestación de los servicios sanitarios a distancia: ¡la cifra asciende hasta un 81% de las personas mayores encuestadas! Por desgracia, solamente dos de cada cinco instituciones sanitarias hubieran podido responder a estas peticiones de los clientes/pacientes en España en el año 2013. 

Accenture señalaba en 2014 que hasta un 57% de los mayores de 60 años españoles son capaces de controlar por internet sus indicadores de salud elementales, como el peso o la presión sanguínea, y hasta un 38% pueden hacer el seguimiento informático de sus historias clínicas. Respecto a la posibilidad de comunicarse por correo electrónico con el servicio de salud, hasta un 68% dicen que les gustaría. Sin embargo, sólo un 16% disponían a principios de 2014 de esta opción en España

¿Cómo ayudará la salud digital a mejorar la calidad de vida de los mayores de 60 años en España? Nos centraremos en el análisis de la enfermedad que constituye la causa principal de muerte, a día de hoy, entre los pacientes ancianos y en la identificación de aquellos objetivos de la asistencia centrados en el mantenimiento de la independencia y en la reducción de los síntomas. 

 

La enfermedad que más preocupa a la tercera edad

En España mueren cada año más de 125,000 personas de Enfermedades Cardiovasculares (ECV), de las cuales el 55% son mujeres. Inquieta saber que las ECV matan más del doble de mujeres mayores de 65 que todos los cánceres combinados. Si nos fijamos en la distribución territorial de las ECV la mortalidad por enfermedades cardiovasculares es ligeramente más alta en Ceuta y Melilla, las Islas Canarias, Andalucía, Comunidad Valenciana, Extremadura y Murcia que en el resto del país.

La cardiopatía plantea considerables dificultades para el diagnóstico y el tratamiento especialmente en lo que se refiere a la asistencia de los pacientes ancianos con respecto a la de los pacientes de menor edad con los mismos diagnósticos (1).  

 

¿Cómo generamos valor para estos pacientes?

Tal y como comentábamos más arriba, la población española de más de 60 años se muestra especialmente proclive a adoptar la salud digital, mediante enfoques como los ligados al uso de dispositivos móviles del tipo ‘wearable’, la obtención y renovación de recetas electrónicas, o incluso la ‘uberización’ de las farmacias. Las inversiones en salud digital han sido elevadísimas desde 2013, materializándose en multitud de aplicaciones , tan diversas éstas que es importante seleccionar entre ellas cuáles son las más adecuadas para cada tipo de tratamiento, paciente, entidad aseguradora, personal sanitario, etc.

Una buena plataforma tecnológica que dé soporte a una red de comunicaciones e interconexiones como el típico de los entornos IoT, requiere, cuando menos, la presencia de los siguientes cinco elementos (2) : 

 

1.- los pacientes han de ser el centro de atención

2- la terminología ha de ser compartida por pacientes y personal sanitario.

3- El sistema puede admitir a todo tipo de paciente y sus datos pueden ser leídos e interpretados por todo el personal que cuida de éste, pero no de manera descontrolada, sino siguiendo un escrupuloso protocolo de acceso a las personas autorizadas.

4- El sistema incluye plantillas, esquemas y sistemas expertos para ayudar al diagnóstico. 

5.- la arquitectura informática ha de permitir que la información se pueda encontrar de forma sencilla y clara.

 

El fin perseguido es ayudar a doctores y demás personal sanitario a prestar una atención que genere valor para el paciente, puesto que comprender los comportamientos y patrones de remisión de informes por este personal puede ser una forma de encontrar ahorros o mejorar los resultados, a la par que poder proporcionar datos a los médicos datos sobre sus patrones de referencia podría animarles a confiar menos en referencias habituales y más en evidencias. A modo de ejemplo, podrían ayudar a recomendar a los pacientes cuál es la etapa apropiada para el cuidado (por ejemplo, cuidado post-agudo) o el tratamiento a seguir (por ejemplo, especialista o pruebas de diagnóstico adicionales).

 

¿Qué pasa cuando hay que recurrir a la cirugía? ¿Qué ofrecen las nuevas tecnologías (3)?  Un ejemplo concreto (4)

Recientemente, los médicos e ingenieros de la Universidad de Melbourne han divulgado que están utilizando supercomputadoras para crear modelos 3D de pacientes con enfermedades del corazón, con fotos de una cámara más delgada que un cabello humano. Las imágenes, reunidas durante un angiograma de rutina, se alimentan en un superordenador. Dentro de las 24 horas, se imprime un modelo de la arteria de una persona. Esto da a los cardiólogos información crucial sobre el comportamiento del flujo sanguíneo y la estructura precisa de la arteria desde el interior y también les ayuda a tomar decisiones sobre el mejor stent (el dispositivo utilizado para mantener abierta una arteria colapsada o bloqueada) para insertar.

 

Las ECV matan más del doble de mujeres mayores de 65 que todos los cánceres combinados

 

La técnica también puede detectar "puntos calientes" para la placa, la sustancia cerosa que se acumula en las arterias y causa enfermedades del corazón. Encontrar nuevas técnicas para predecir la acumulación de placa en el corazón será esencial para reducir el peaje que algunos países, como Australia, pagan cada día: la enfermedad cardíaca sigue siendo el asesino número uno en Australia, afectando a uno de cada seis adultos y observándose que, cada nueve minutos, una persona sufre un ataque al corazón. 

En este hospital universitario de Melbourne se emplean escáneres ultrasensibles de corazón que, al ser combinados con modelos derivados de supercomputadoras, permiten imprimir segmentos de las arterias del paciente. Obviamente, no hay dos arterias que tengan la misma forma, pero todas se estrechan y se suelen acumular placas de restos en ellas que, gracias a estas tecnologías de salud digital pueden apreciarse con facilidad: el objetivo es poder trabajar con modelos de arterias simulados gracias a estos modelos de predicción y el concurso de las impresoras 3D. ¿Y esto para qué? Pues para poder incorporar dentro de las arterias cámaras de alta resolución, de las que se emplean para realizar tomografías de coherencia óptica (OCT), que escanean las placas de colesterol interiores a las arterias, proporcionando información decisiva para el análisis de los distintos tipos de placas, así como de los lugares en los que, con mayor probabilidad, éstas se adherirán a las arterias de los diferentes pacientes. 

En paralelo, la escuela de ingeniería investiga un polímero biocompatible a los stents del corazón de la impresión 3D susceptible de emparejarse exactamente a la composición física de cada persona, reduciendo el riesgo del colapso del stent o de complicaciones. El interés también se extiende al desarrollo de nuevos polímeros que permitirán que el stent se desintegre lentamente con el tiempo y que pueda entregar los fármacos directamente a la ubicación de la placa.

 

Por María José Álvarez Gil 

Catedrática de Organización de Empresas de la Universidad Carlos III de Madrid


 

 

Referencias

1- Jackson, C.F. and Wenger N-K. (2011) Enfermedad cardiovascular en el anciano, Rev Esp Cardiol. 64:697-712 Vol. 64 Núm.08 DOI: 10.1016/j.recesp.2011.05.001

2- Véase, por ejemplo, el informe publicado por CB insights sobre datos de 2014 y titulado:  Analyzing the Digital Health Landscape

3- Véase, por ejemplo, el artículo académico que el European Heart Journal dedica al uso potencial de los supercomputadores para la medicina personalizada: Vikas Thondapu, Christos V. Bourantas, Nicolas Foin, Ik-Kyung Jang, Patrick W. Serruys, Peter Barlis. Biomechanical stress in coronary atherosclerosis: emerging insights from computational modelling. European Heart Journal, 2016; ehv689 DOI: 10.1093/eurheartj/ehv689

4- Giannopoulos, A.,A.,  Mitsouras, D. , Yoo, S_J., Liu, P.P., Chatzizisis, Y.S., and Rybicki, F,J, (2016), Applications of 3D printing in cardiovascular diseases, Nature Reviews Cardiology, doi:10.1038/nrcardio.2016.170

 

 

5- University of Melbourne. "Cardiologists use 3-D printing to personalize treatment for heart disease." ScienceDaily. ScienceDaily, 24 February 2016.