El paradigma de la revolución digital en el mundo de la salud

El concepto que denominamos mHealth supone una oportunidad para los profesionales de la salud y para los ciudadanos/pacientes

El paradigma de la revolución digital en el mundo de la salud

mHealth

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El concepto que denominamos mHealth supone una oportunidad para los profesionales de la salud y para los ciudadanos/pacientes. Hoy, las nuevas tecnologías móviles confluyen con las ciencias de la vida, como demuestra el hecho de que ya hay más de 150.000 aplicaciones móviles en el ámbito de la salud. Artículo de Joan Cornet, director del Centro de Competencias mHealth de Mobile World Capital Barcelona.


La revolución digital es una realidad que está cambiando la manera en que vivimos, trabajamos y organizamos nuestro tiempo de ocio. Nos encontramos ante una transformación progresiva que va emergiendo en casi todas las actividades del ser humano, sin embargo, no por ser progresiva y paulatina, deja de ser una revolución. A muchos nos es difícil pensar cómo hemos podido vivir en un mundo sin Internet, correo electrónico, o incluso sin teléfonos móviles. Más allá de la anécdota, lo cierto es que las diferentes industrias que nos rodean no pueden obviar la digitalización. Desde el mundo audiovisual hasta la producción de productos y servicios, si elimináramos el componente de las tecnologías digitales, la mayor parte de ellos entraría en una fase gravemente crítica. 

La conectividad digital, con dispositivos móviles, teléfonos o tabletas, está empoderando a la ciudadanía. Por primera vez en la historia de la humanidad, los ciudadanos pueden ejercer un poder que hace solamente dos décadas era impensable, sea desde la perspectiva del consumidor, cliente, usuario, o simplemente por el mero hecho de ser un ciudadano y poder opinar así como movilizar las redes sociales.

El profesor Manuel Castells, afirma: “en efecto, la actual transformación de la tecnología de la comunicación en la era digital amplía el alcance de los medios de comunicación a todas las esferas de la vida social en una red que es a un tiempo global y local, genérica y personalizada según un patrón siempre cambiante. Como resultado, las relaciones de poder, es decir, las relaciones que constituyen los fundamentos de toda sociedad, además de los procesos que desafían las relaciones de poder institucionalizadas, se determinan y deciden cada vez más en el campo de la comunicación”. (1)

Estas perspectivas no son ajenas al mundo de la salud, y en especial a los profesionales que ofrecen servicios relacionados con este campo y a sus pacientes. La ciencia de la vida es un mundo complicado, en especial cuando los ciudadanos/pacientes ya no aceptan la dicotomía yo no sé/tu sabes. La información, que es poder, en temas de salud fluye en Internet. Buena y mala. 

Quizás por ello, lo que denominamos mHealth es una oportunidad para los profesionales de la salud y para los ciudadanos/pacientes. Hoy, las nuevas tecnologías móviles confluyen con las ciencias de la vida. Muestra de ello es que hay más de 150.000 aplicaciones en el ámbito de la salud. Tampoco hay que olvidar que las tecnologías móviles son muy recientes, el primer teléfono inteligente apareció en el mercado en 2007 y las tabletas en 2010. 

Un aspecto novedoso en este sentido es la emergencia de la prevención y de lo que se denomina ‘wellness’. Ante todo prevenir. Si la salud depende de la genética, también de la conducta y del medio social (2). La educación en la salud es clave. Se trata de la actividad física (10.000 pasos cada día) y del consumo de frutas y vegetales (5 al día), pero también sobre cómo dejar de fumar o controlar el consumo de alcohol. Sin olvidar los cuidados maternales adecuados al recién nacido, pasando por la prevención de la depresión y el cumplimiento con el calendario de las vacunas o los diagnósticos preventivos. Sin lugar a dudas, para todos nosotros (y para el sistema de salud) lo prioritario es no enfermar.

Cambios en el modelo organizacional del sector 
Los sistemas de salud en el mundo occidental tienen una serie de grandes retos, y el principal es su sostenimiento económico. El aumento de la longevidad, las enfermedades crónicas, los nuevos fármacos y las nuevas terapias, junto con una población más consciente de sus derechos, están sometiendo al sistema de salud a una gran presión. Los expertos afirman que será difícil aumentar el gasto, más bien será necesario establecer modelos más dinámicos e interactivos de la prestación de servicios de salud. Es decir, un cambio organizacional de envergadura, que tenga en cuenta la importancia de medir y valorar adecuadamente el impacto diagnóstico y terapéutico, priorizar los tratamientos y procesos que realmente contribuyen a mejorar la salud del paciente, alinear incentivos para una buena práctica médica y, sin lugar a dudas, potenciar la cultura de la salud, es decir los hábitos y los estilos de vida sanos.

Desde esta perspectiva de cambio organizacional, las tecnologías móviles pueden ser un elemento facilitador para los clínicos, los ciudadanos/pacientes y los gestores políticos y técnicos. Las tecnologías, en principio, son simplemente herramientas. El nuevo paradigma es cómo éstas pueden ser útiles para la gestión del necesario cambio en las organizaciones de salud.

Si antes hemos descrito la importancia de la prevención, la buena noticia es el gran número de aplicaciones, sensores y procesos que existen en el mercado, creados justamente para fomentar estilos de vida sanos (ejercicio, dieta, mindfulness...). No obstante, el reto es quién evalúa su impacto clínico y quién prescribe. Lo mismo sucede en el caso de detección precoz. Existen evidencias, en especial en el ámbito de la salud mental, de que se puede detectar con tiempo la emergencia de algunas enfermedades, en especial la depresión. En un gran número de enfermedades se puede evitar fases agudas con datos elaborados adecuadamente. Igualmente, en lo que se refiere a la poli-enfermedad crónica. En un paciente con unas determinadas enfermedades crónicas, es previsible la aparición de nuevas. Estamos ante lo que denominamos Big Data de la mano de la medicina personalizada. Los avances en el ámbito de la genómica van a permitir obtener mapas genómicos a unos precios accesibles.

Eric Topol, cardiólogo, profesor de genómica y referente de la medicina innovadora, afirma: “it took ten years and $5 billion to sequence the first human genome, and now it takes less than twenty-four hours and costs less than $1,500” (3). Y añade: “the average person is projected to have between six and seven connected devices by 2020” (4).

Existe un gran potencial de las tecnologías móviles en el ámbito de las enfermedades crónicas. Especialmente con la posibilidad de monitorización y seguimiento de los datos vitales del paciente. Una parte fundamental de la salud son información y datos. En el caso de la cronicidad, es fundamental poder disponer de la información adecuada para actuar de acuerdo con estos datos. 

Una de las áreas en las que la utilización de tecnologías móviles avanzan rápidamente es en el ámbito de la salud mental. Existen abundantes experiencias de uso de aplicaciones que ayudan al paciente y a su familia a realizar un seguimiento adecuado y posibilitan acciones terapéuticas antes que aparezcan crisis agudas.

De todas formas, debemos reconocer que los móviles y las tabletas no curan, pero se están convirtiendo en herramientas que son de gran utilidad tanto para la prevención, la educación en la salud, en el seguimiento de las enfermedades crónicas, la conectividad entre pacientes y sus clínicos, así como también en la comunicación entre pacientes. Y más allá de ello, se abre un área con un gran potencial, que es el Big Data y la medicina personalizada a partir de los progresos científicos de la genómica. Todo ello es posible si se realizan los cambios necesarios a nivel organizacional.

Desde el Centro de Competencias mHealth de Mobile World Capital Barcelona estamos trabajando con una visión estratégica y en colaboración con los agentes del ecosistema de salud para fijar objetivos, identificar retos, facilitar el trabajo colaborativo, a nivel local y global, y poner en marcha proyectos que permitan acelerar la implementación de las tecnologías móviles en el ámbito de la salud. 


Por Joan Cornet, director del Centro de Competencias mHealth de Mobile World Capital Barcelona

Bibliografia:

(1) Manuel Castells. Comunicación, poder y contrapoder en la sociedad red. Los medios y la política. Artículo publicado en la revista Telos nº 74. Enero-Marzo de 2008.
https://telos.fundaciontelefonica.com/url-direct/pdf-generator?tipoContenido=articulo&idContenido=2009100116310137

(2) Perceptions of the roles of behaviour and genetics in disease risk: Are they associated with behaviour change attempts

Anh B. Nguyena*, April Oha, Richard P. Mosera & Heather Patricka

pages 336-353 . Psychology & Health. Volume 30, Issue 3, 2015

(3) Eric Topol, The Patient Will See You Now: The Future of Medicine is in Your Hands 

(4) The Patient Will See You Now: The Future of Medicine is in Your Hands
http://ww2.kqed.org/futureofyou/2015/07/31/inside-dr-eric-topols-modern-black-bag/