La interoperabilidad y la seguridad del consumidor son nuestros principales retos

La economía digital es la clave para preservar la sanidad como un derecho fundamental

La interoperabilidad y la seguridad del consumidor son nuestros principales retos

Pēteris Zilgalvis

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

La unión Europea está realmente centrada en promover nuevas disciplinas en el área de la salud. Nosotros somos conscientes de las ventajas obvias que esto conlleva y queremos asegurarnos que todos los ciudadanos lo vean desde la misma perspectiva que nosotros.

Considero que es importante destacar la importancia que supone la estructura de la estrategia del mercado único digital. Esta estrategia va más allá del mHealth y del eHealth, ya que tiene por objetivo garantizar un conjunto de soluciones transfronterizo que facilite un mejor acceso a los consumidores y a las empresas y que incremente la seguridad y la confianza (una barrera muy común para muchos de los inversores del mercado)… El mercado Europeo tiene a su vez un interés creciente en promover un extenso conjunto de servicios, un economía de datos fuerte  e inclusiva y una sociedad donde la interoperabilidad y la estandarización estén cada día más presentes.

Hace poco, publicamos la consulta pública sobre la estrategia de mercado único digital, de modo que estamos intentando animar a nuestros accionistas a que participen en estos aferes. Estamos convencidos de que realzar la economía digital es la clave para preservar la sanidad como derecho fundamental, ya que las tecnologías son las responsables de que nuestro sistema de salud sea más eficiente y goce de un acceso más fácil. Finalmente, pero no por ello menos importante, hay un tema crucial con respecto al mhealth y a las aplicaciones de bienestar que constituye una gran preocupación para muchos: se trata de asegurar la protección del consumidor tanto dentro como fuera de la red, la cual cosa implica que pronto tendremos que proceder a actualizar nuestra legislación para proteger a los consumidores de aplicaciones malignas o defectuosas. 

 

 La economía digital es la clave para preservar la sanidad como un derecho fundamental

 

En el ámbito de la industria, tal y como he comentado anteriormente, la interoperabilidad y la estandarización implicarán que muchos ciudadanos tengan acceso a la sanidad en distintos países –y no solo en el suyo- y que puedan hacer un uso de las aplicaciones mHealth y eHealth que represente un verdadero beneficio para ellos. En mi opinión, la estructura de seguridad y del Big Data dará lugar a un sistema de salud muy personalizado al que se tendrán que adaptar las empresas del sector. No obstante, al mismo tiempo, los avances impulsados por el mHealth y el eHealth harán que tanto empresas como instituciones emprendan líneas de investigación, ya que el altísimo nivel de datos que se obtiene de los consumidores dará lugar a que se establezcan conexiones de una manera mucho más rápida de la que ha venido sucediendo hasta ahora.

Es también importante destacar el papel de los medios con respecto a la difusión de las nuevas prácticas y hábitos de salud en nuestros hábitos cotidianos. Hay ciudadanos que aún no entienden plenamente las ventajas y beneficios del mHealth y del eHealht, y en este punto es donde boletines de salud y revistas especializadas como Smart Health nos ayudan a difundir el mensaje de cómo las nuevas tecnologías nos pueden guiar hacia una vida más saludable. 

La salud es, después de todo, un tema en el que casi todos estamos interesados, y a las personas le gusta leer sobre nuevos avances y descubrimientos en áreas científicas que pueden cambiar sus vidas. Por ello, revistas y medios de comunicación tienen el poder de mejorar la popularidad de las soluciones digitales y de los beneficios que estas ofrecen: un sistema sanitario mejor y más innovador para las personas y más costeable para los estados Europeos. 

 

Pēteris Zilgalvis

Director de departamento de eHealth y Bienestar, DG CONNECT, Comisión Europea