Dr. Pablo Furelos Cirujano Maxilofacial

Empleando los más avanzados medios científicos, el Dr. Furelos crea sonrisas radiantes de los casos más complicados.

Dr. Pablo Furelos Cirujano Maxilofacial

Pablo Furelos

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

“Decidí aplicar mis conocimientos en la resolución de casos quirúrgicos complicados, descartados por otros especialistas”

Empleando los más avanzados medios científicos, el Dr. Furelos crea sonrisas radiantes de los casos más complicados

 

Usted es experto, según tengo entendido, en casos complejos de cirugía y estética maxilofacial. ¿En qué tipo de intervenciones está especializado?

Durante los últimos años he aplicado gran parte de mis esfuerzos de investigación al campo de la implantología dental, tras observar que muchos pacientes eran descartados como candidatos a su colocación. 

Todo comenzó cuando decidí especializarme en una de las cirugías más complicadas que existen: la Cirugía Craneofacial, que practicamos muy pocos cirujanos en el mundo. Para ello, me formé con los mejores especialistas, lo que culminó con la creación de la Unidad de Cirugía Craneofacial del Hospital 12 de Octubre (Madrid), de la que fui artífice. Decidí posteriormente aplicar dichos conocimientos en la resolución de casos quirúrgicos complicados, descartados por otros especialistas. ¿Qué es un caso complicado? Valga de ejemplo la nariz de Mickael Jackson, que murió sin resolverlo pese a tener medios económicos extraordinarios. Pero, incluso, gente con problemas más sencillos, como ancianos sin dientes, ven que numerosos especialistas descartan una solución sencilla a su problema. Creo que ayudar en estos casos es parte de mi papel, y no significa ser mejor cirujano, es dedicarse específicamente a este aspecto quirúrgico. 

El implante dental es una de las soluciones más funcionales y estéticas. ¿En qué casos es recomendable?, ¿cómo trabaja usted los implantes?

Sustituir los dientes perdidos es un viejo sueño de la humanidad. Para ello, fueron empleados, antiguamente, los más variados métodos, incluyendo el uso de dientes de cadáveres. Pero a mediados del siglo XX se encontró una solución sencilla y duradera: los implantes dentales de titanio. Yo coloco implantes dentales a pacientes de extrema dificultad, como aquellos con un hueso cuyo grosor es similar a una hoja de papel o con casi 100 años de edad.  

¿Cuál es el mayor reto en el mundo de los implantes dentales?

El principal reto es la durabilidad, que los implantes dentales permanezcan en la boca sin problemas durante un tiempo indefinido. Piense que hoy en día hay personas que los llevan así desde hace más de 50 años. No ocurre como en el caso de las prótesis de cadera, que tienen un plazo de caducidad previsible, y es necesario hacer un recambio. De hecho, no debemos de hablar de éxito en los mismos hasta transcurridos 10 años de su colocación. Y esto sólo se consigue con una gran experiencia y el empleo de sofisticadas técnicas de ingeniería tisular, como es el caso de injertos de hueso ajenos al paciente, los factores de crecimiento plasmáticos (presentes en las plaquetas) y las células madre, que son la gran esperanza del futuro.

Poniendo un símil automovilístico es lo que diferencia a un coche modesto de uno de alta gama: el tiempo que duran y sus escasas averías durante el mismo.

Estos medios científicos también hacen posible la colocación de los implantes dentales con medios quirúrgicamente sencillos en situaciones muy comprometidas. 

¿Cuál es la clave del éxito que consigue que una intervención maxilofacial logre los resultados óptimos para cada paciente?

Es muy sencillo: no llamar la atención, ser uno más. Le pongo ejemplos: no llamar la atención por una mandíbula anormal,  por las secuelas de un defecto de nacimiento, de una cirugía de cáncer de boca o porque nos faltan dientes. Si logramos que pasen desapercibidos, será la más importante señal de éxito. 

Actualmente, además de Tenerife, tienen presencia en Paris para cubrir la zona del Norte de Europa y en Shanghai. Háblenos de su trayectoria en China, ¿cuál fue su motivación para entrar en el gigante asiático?

Mi especialización en los casos que he referido ha provocado mi presencia en otros países. En Paris llevo ya siete años trabajando gracias a la Telemedicina. China es el Nuevo Imperio, es inevitable que tarde o temprano todos precisemos tener presencia en dicho país. 

Uno de los objetivos del nuevo gobierno de Xi Jinping es mejorar el nivel sanitario de China, y en ese marco se inscribe mi presencia.Comencé con una Oficina de Representación en Shanghai en el año 2012. A los pocos meses las autoridades chinas se pusieron en contacto conmigo a través del Dr. Zhu Xiaobo, Director del Shanghai Pudong Charity Hospital. En diciembre de 2013 he sido nombrado Jefe de Departamento de Cirugia Maxilofacial de dicho hospital, siendo el primer médico occidental con dicho nombramiento, signo de la apertura de este sector en China.

Actualmente, tengo actividad allí tanto en el sector privado como público, y no descarto fijar mi residencia allí en algún momento. No solo el plano médico, sino la amabilidad, el tesón, el concepto del honor del pueblo chino me parecen ejemplos a seguir por una civilización occidental que muestra preocupantes signos de decadencia. 

Háblenos de su faceta solidaria,  ¿qué acciones ha llevado a cabo en este sentido y qué le aporta como profesional y como persona?

Es mi pequeño secreto, y algo de lo que estoy muy orgulloso en mi vida. Pero estas actividades tienen que ser siempre discretas y evitar que puedan ser promocionales como por desgracia ocurre hoy en día con algunos actores famosos. Pero veo con placer que la excelencia médica siempre se acompaña de estas acciones, permítame, por tanto, que mi respuesta quede un tanto en el aire…

Le guardamos el secreto, entonces…