Entrevista con Ron Dembo

Smart Health entrevista en exclusiva a Ron Dembo

Entrevista con Ron Dembo

Ron Dembo

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Docenas de profesionales e innovadores en el ámbito de la E-Health asistieron al II MIHealth Forum celebrado en Barcelona hace unos meses, el 21 y 22 de mayo de 2014. Entre ellos se encontraba Ron Dembo, el impulsor de Zerofootprint, una iniciativa dedicada a alentar a los ciudadanos a actuar de una forma más limpia con su entorno y con su propio cuerpo.

Y es que, si bien resulta muy difícil desembarazarse de los malos hábitos, ¿por qué no facilitar incentivos para convertirlos en nuevas y mejores costumbres? 

¿Cómo explicaría en qué consiste Zerofootprint a alguien que nunca hubiera oído hablar de la iniciativa?

Somos una empresa que cambia los hábitos de la gente en positivo. Nuestro objetivo es estimular un cambio de comportamiento constante y positivo, enfocado principalmente a las áreas de salud y medio ambiente, que requieren un amplio esfuerzo por parte de todos para mejorar cualquier aspecto, desde los más pequeños hasta el conjunto. Cuando me piden más detalles acerca de Zerofootprint, acostumbro a explicar que en un escenario típico como un hospital, un edificio, un sistema nacional de salud o un entorno concreto, por citar algunos ejemplos, el 50% de los problemas o asuntos a resolver en dicho escenario pueden deberse a aspectos estructurales o tecnológicos, pero la otra mitad están provocados por el comportamiento cotidiano, y ésta es la parte del problema que suele ignorarse o subestimarse. Centrándonos en el ámbito de la salud, lo que normalmente hacemos es comprar más equipos o construir hospitales más grandes, pero la mayor parte de dicho gasto podría evitarse con un cambio de hábitos. 

¿En qué países o regiones se ha establecido Zerofootprint, y qué clase de respuestas han obtenido?

Dado que la idea en la que se basa Zerofootprint es relativamente nueva, hemos establecido un primer contrato en firme con Barcelona con la intención de empezar un proyecto piloto aquí, aunque también nos estamos entrevistando con otras organizaciones e instituciones. En particular, el tema del que hablé en el II MIHealth Forum en Barcelona fue recibido con gran interés. Hablé de la necesidad de concienciar a la sociedad acerca de la reducción del gasto sanitario, pero no mediante recortes presupuestarios sino consiguiendo que los pacientes requieran menos visitas al médico después de adoptar un estilo de vida más saludable. Pero también tuvimos una gran acogida en Toronto y otras ciudades canadienses, porque Canadá ha progresado mucho en términos de concienciación medioambiental y reducción de la huella de carbono, y ha conseguido que su población cambie de actitud en torno a la energía; ésa fue la primera área de desarrollo en que Zerofootprint empezó a trabajar. Pusimos a un gran número de personas a medir su propio impacto ambiental y mucha gente se implicó rápidamente en muchas de las iniciativas; logramos que decenas de miles de habitantes de Toronto se apuntaran a las diferentes iniciativas y programas. 

¿Qué clase de herramientas ofrece Zerofootprint a las personas, para que puedan cambiar sus hábitos y conseguir estar más sanos?

Estamos trabajando con distintos dispositivos de medida, como la medición de los niveles de glucosa subcutánea o diversas aplicaciones móviles que pueden utilizarse desde un teléfono móvil para que el usuario pueda monitorizarse las constantes de forma independiente. Incluso prendas, como una camiseta desarrollada en Canadá que registra la expansión del tórax para monitorizar la respiración y el latido cardíaco. También alentamos el comportamiento proactivo, como por ejemplo el jogging y las buenas elecciones de compra en el supermercado. Por supuesto, la recopilación y el análisis de dichos datos puede proporcionar otros resultados a la ciudad en términos de planificación urbana. Por ejemplo, en Barcelona es fácil impulsar el uso de la bicicleta, ya que existen muchos carriles preparados para ello, y aporta un doble beneficio: para la salud de los ciudadanos y para la reducción de las emisiones de carbono de la ciudad. Sin invadir en modo alguno la privacidad, si realizamos un seguimiento de las rutas habituales, podemos crear un conjunto de datos que nos muestre dónde se localizan las rutas más utilizadas por los ciclistas urbanos, y los planificadores de la ciudad pueden utilizar tales datos en proyectos futuros. 

Hace referencia al cambio de comportamiento de las personas, entendido como un cambio en el estilo de vida, como un aspecto fundamental para la reestructuración de la salud en el futuro. ¿Puede globalizarse dicho cambio? Ya fuera en Boston o en el África subsahariana, ¿debería el comportamiento ser el mismo? 

La respuesta es sí, y tenemos la intención de llevarlo a cabo a nivel global. No obstante, el cambio a nivel de comportamiento y los “empujoncitos” necesarios para inducir un cambio de comportamiento serían diferentes para segmentos diferentes, y aún más si comparamos Boston con el África subsahariana. Una de las constantes es el software subyacente utilizado para lograr el cambio a nivel global. No obstante, el modo específico en el que dirigirnos a los distintos grupos sí que vendría determinado por la cultura en cuestión. 

A diferencia de otras herramientas y tratamientos enfocados a la prevención, han diseñado una moneda digital denominada Goodcoins, que puede intercambiarse por bienes y servicios. ¿Cómo se les ocurrió la idea?

Es una cuestión de ingeniería inversa… Al fin y al cabo, se sabe que las personas necesitan incentivos o recompensas para cambiar su comportamiento, y dichas recompensas por lo general funcionan mejor si son intrínsecas en lugar de extrínsecas. Planteándolo de otro modo: si recompensáramos a alguien con una moneda normal, el bien creado al implicarse en la actividad positiva podría mitigarse posteriormente si la recompensa, el premio, se destinara a algo que no fuera saludable, o que tuviera repercusiones negativas para el medio ambiente. Con un diseño de este tipo, no habría manera de saber a ciencia cierta si el resultado acabará siendo positivo. No obstante, si la moneda se utiliza en un sistema de recompensas o servicios supervisados, beneficiosos, más saludables o simplemente “buenos”, el resultado final siempre conllevará un cambio global positivo.  

Muchos países del mundo, como por ejemplo España, se enfrentan al envejecimiento sostenido de la población, que conllevará el aumento de costes en tratamiento y medicación, un aumento que afectará tanto a las personas como a los gobiernos. En este aspecto, ¿pueden ser de ayuda soluciones preventivas como Zerofootprint?

Sí, por supuesto. España, un país que conozco bien, es un excelente ejemplo. Las personas que actualmente tienen una edad avanzada, por ejemplo, crecieron en una época en la que fumar era muy habitual, y dichas personas sufren muchos problemas respiratorios crónicos. Por otro lado, mientras que tales personas crecieron con unas dietas muy sanas, las generaciones más jóvenes han empezado a consumir más y más comida rápida, lo que les causará obesidad o problemas de circulación sanguínea en el futuro. También hay aspectos ambientales en España: cuando fui a Madrid en el año 1995 me quedé estupefacto al comprobar la mala calidad del aire en la ciudad, y las personas de edad avanzada residentes allí pueden verse afectadas por neumonías y otras enfermedades. Lo que sí sabemos, no obstante, es que incluso si tales personas no se vieran afectadas por estos contaminantes ambientales, unos hábitos saludables como el ejercicio físico habitual, una dieta equilibrada y dejar de fumar podrían ser de gran ayuda. En particular, la mayoría de los investigadores con los que he hablado creen que los beneficios para la salud aportados por la adopción de dichos hábitos podrían conllevar una reducción del 50% en las recaídas (la necesidad de un paciente de recibir tratamiento dos o más veces por el mismo problema, ya que este no se ha solucionado). El cambio de comportamiento no es determinista. Quiero decir que incluso si se adoptan los hábitos de vida mencionados, no puede garantizarse la posibilidad de cambio a ciencia cierta, ya que también deben tenerse en cuenta otros factores fuera del alcance del paciente, como la genética o los elementos ambientales/externos. Pero lo que sí podemos afirmar con rotundidad es que, al aplicarlos en una muestra de población mucho más amplia, la estatística demuestra que los cambios de comportamiento son efectivos y las diferencias son significativas. 

Otro problema muy relevante al que se enfrenta España en la actualidad, y que conlleva consecuencias negativas a nivel de salud, es el sedentarismo. ¿Existe un problema similar en Canadá?

Sí, también es un problema en Canadá, porque muchas personas han adoptado malos hábitos de alimentación (de hecho, creo que los países europeos en general siguen dietas más saludables que los estados de Norteamérica). No obstante, aun así tengo la impresión de que los comportamientos sedentarios son más acusados en España que en Canadá, porque la gente en general es mucho menos activa… No vi a mucha gente haciendo ejercicio o simplemente paseando por las calles. De hecho, en aquél momento (1995) a quienes hacían jogging los otros transeúntes los miraban como si fueran algo raro… De entre las personas del lugar con quienes trabajaba en aquel entonces, ninguna hacía ejercicio. No obstante, las dietas con elevado contenido de azúcar y de grasa están cada vez más generalizadas en Canadá, y la obesidad se ha convertido en un problema real, que alcanza la descomunal proporción del 65% en algunas regiones y provoca un aumento exponencial de enfermedades como la diabetes. Una parte de nuestra población es vulnerable a dichas enfermedades, y en tales áreas por lo general existe otra característica común: la falta de rutas para peatones o zonas a las que se pueda acudir a dar un paseo (la mayor parte de las personas se ven obligadas a utilizar el coche para desplazarse de un lugar a otro). 

El núcleo emocional de Zerofootprint es su compromiso con el avance de la sociedad. Enuméreme tres razones que hagan que Zerofootprint sea diferente de otras organizaciones…

Estamos muy comprometidos con un cambio científico y basado en la evidencia que pueda ser auditado. Creemos que la big data es fundamental, no se trata simplemente de una app más. Tomamos en cuenta, de forma transversal, todos los aspectos de la vida de una persona: salud, comportamiento hacia el medio ambiente y comunidad. Lo agrupamos todo bajo el paraguas de GOODcoins, un producto basado en lo bueno (GOOD) existente a nivel social. Llevamos a cabo iniciativas con un gran valor social que no están necesariamente conectadas a nuestro negocio. Por ejemplo, la modernización de edificios mediante nuestros reconocimientos “Reskinning Awards”.  

Por Jorge González-Páramo