Una buena salud cerebral ayuda a controlar la diabetes y reduce el riesgo de sufrir cáncer

Las personas con una buena salud cerebral pueden afrontar mejor el envejecimiento y varias enfermedades.

Una buena salud cerebral ayuda a controlar la diabetes y reduce el riesgo de sufrir cáncer

B•Debate salud cerebral

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Hacer deporte hace aumentar el grueso de la corteza frontal del cerebro, mejorando el control cognitivo y de los impulsos 


Tener un cerebro sano ayuda a mantener sano el resto del cuerpo. Las personas con una buena salud cerebral pueden afrontar mejor el envejecimiento y varias enfermedades.

Por este motivo los científicos dan cada vez más importancia a la prevención de la salud cerebral.

El ejercicio físico es uno de los factores que influyen en nuestra salud cerebral. “Hacer ejercicio aeróbico aumenta el grueso de la corteza frontal del cerebro, mejorando de este modo el control cognitivo y de los impulsos, y contribuyendo a la formación de nuevas neuronas”, ha destacado Álvaro Pascual-Leone, director del centro de investigación Berenson-Allen y profesor de neurología a la Escuela Médica de Harvard, que participa esta semana en B•Debate, una iniciativa de Biocat y la Obra Social "la Caixa". 

La creación de nuevas neuronas es un proceso muy valioso ya que, tal y como ha subrayado este científico, “tendemos a pensar que el cerebro entra en decadencia cuando envejecemos, pero antes de incorporarnos a la guardería ya hemos perdido la mayor parte de nuestros neuronas”.

La salud cerebral se tiene que cuidar porque permite “partir con ventaja en caso de lesión cerebral u otros procesos como el estrés”, ha recordado Montserrat Bernabéu, responsable de la unidad de daño cerebral del Instituto Guttmann. Según Bernabéu, además del ejercicio físico la prevención tiene que tener en cuenta aspectos tan varios como una dieta sana, una vida social activa o unas relaciones sociales positivas, “factores que ayudan a mantener bienestar cerebral”.

Bernabéu ha subrayado que el cerebro es “el órgano principal de investigación en el siglo XXI” ya que “envejecimiento, enfermedades neurodegenerativas son la principal causa de muerte en el mundo occidental”. Gustavo Deco, profesor de investigación ICREA del Departamento de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones de la Universitat Pompeu Fabra, ha destacado que esta investigación requiere del trabajo conjunto de científicos de diferentes disciplinas, desde la neurología hasta la física. Actualmente, gobiernos de todo el mundo han invertido en proyectos de investigación internacionales para cartografiar el cerebro humano –proyectos BRAIN de los Estados Unidos y Human Brain Project europeo– y así identificar los factores que influyen en las enfermedades neurodegenerativas para prevenirlas al máximo.

 

   Montserrat Bernabéu, responsable de la unidad de daño cerebral del Instituto Guttmann; Enric Banda, director del Área de Ciencia y Medio Ambiente de Fundación bancària “la Caixa”; Gustavo Deco, profesor de investigación ICREA del Departamento de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones de la UPF, y Álvaro Pascual-Leone, director del centro de investigación Berenson-Allen y profesor de neurología en la Escuela Médica de Harvard.

 

 

Gimnasia para el cerebro

En Estados Unidos hay, prácticamente, un instituto de investigación, básica o con orientación clínica, a cada estado dedicada al estudio de la salud cerebral. Emulando el modelo de un gimnasio convencional, los investigadores proponen ejercitar el cerebro con rutinas de entrenamiento personalizadas para cada persona. Los ejercicios incluyen programas de ordenador como la aplicación desarrollada en Cataluña por el Instituto Guttmann, con otros socios tecnológicos y de conocimiento clínico, Guttmann, NeuroPersonalTrainer®, estimulación cerebral, consejo nutricional, clases de meditación, entrenamientos mindfulness, taichí, yoga o educación del sueño para mejorar la salud cerebral. Otros países como Canadá, Australia y Nueva Zelanda también han apostado por estos métodos.

 Los 10 factores que según la evidencia científica podrían influir en la salud cerebral son:

  • Una dieta equilibrada.
  • Ejercicio físico aeróbico.
  • Meditación y otras prácticas mindfulness.
  • Relaciones sociales positivas.
  • Tipo y número de actividades recreativas.
  • Calidad del sueño.
  • La actividad laboral (en relación a la demanda de la actividad cognitiva).
  • Años de escolarización.
  • Manejo del estrés.
  • Entrenamiento cognitivo.
  • Todos estos factores contribuyen a lo que se llama reserva cognitiva, unos ahorros mentales que nos protegen de manifestaciones clínicas de enfermedades.

El programa detallado de la conferencia “Brain Health. From genes to behaviour. Improving our life” (Salud cerebral. Desde los genes al comportamiento. Mejorando nuestra vida) está disponible en este enlace.