La obesidad: un problema de salud pública con un alto coste social y sanitario

La Universidad de Navarra ha creado un Centro de Investigación en Nutrición para investigar la obesidad y sus comorbilidades asociadas y colaborar con la industria

La obesidad: un problema de salud pública con un alto coste social y sanitario

Análisis de actividad de compuestos bioactivos
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La Universidad de Navarra ha creado un Centro de Investigación en Nutrición para investigar la obesidad y sus comorbilidades asociadas y colaborar con la industria. Artículo del Dr. Carlos J. González Navarro, director de Innovación del Centro de Investigación en Nutrición de la Universidad de Navarra.


Un buen estado de salud no se alcanza solamente mediante el tratamiento de enfermedades, sino mediante su prevención y, en este aspecto, la dieta es uno de los factores no genéticos más importantes en la aparición de enfermedades relacionadas con la edad y el estilo de vida. Así, la relación entre dieta, salud y estilo de vida se ha convertido en una prioridad de primer orden para muchos gobiernos y en uno de los principales vectores de dinamización de la innovación alimentaria (1) debido, entre otras razones, al espectacular incremento de la incidencia de la obesidad en la población mundial. Entre los principales vectores de la epidemia de obesidad se encuentran la creciente accesibilidad global de los alimentos, incrementando la disponibilidad de alimentos ultra-procesados, a lo que hay que añadir la progresiva mecanización, motorización e informatización de la población, que ha disminuido drásticamente la actividad física (2).

A esto hay que añadir que una de las consecuencias de la obesidad es el desarrollo del Síndrome Metabólico (SM), ya que el riesgo relativo de desarrollar resistencia insulínica, diabetes, dislipemias, hígado graso, hipertensión y patología coronaria está muy aumentado en las personas obesas (3). De hecho, la obesidad es un serio problema de salud pública que ha alcanzado proporciones epidémicas y cuyos costes sanitarios y sociales derivados son muy significativos (4, 5) y el SM se ha convertido en uno de los principales problemas de salud pública en todo el mundo, asociándose a incrementos (x5) de la prevalencia de diabetes tipo 2 y de enfermedad cardiovascular (x2-3). Como consecuencia, la morbilidad y la mortalidad prematuras debidas a estas patologías suponen una carga económica que puede llegar a desequilibrar los presupuestos sanitarios de muchos países desarrollados o en vías de desarrollo (6, 7).

A nivel mundial, la proporción de adultos con sobrepeso u obesidad ha aumentado, entre 1980 y 2013, de 28.8% a 36.9% en varones, y de 29,8% a 38,0% en mujeres (8). Recientemente el estudio MARE [Metabolic syndrome and Arteries REsearch] examinó los datos 13 cohortes (34.821 individuos) y encontró una prevalencia de 24.3% para el SM. Además, cabe destacar que en 12.7% de los individuos con SM se encontraba la combinación hiperglucemia, hipertensión y obesidad abdominal, con una mayor frecuencia en el Sur de Europa (Italia, España, y Portugal: 31,4, 18,4, and 17,1 % respectivamente) que en el Norte (Alemania, Suecia y Lituania: 7,6, 9,4, y 9,6 %, respectivamente). Cabe resaltar que la obesidad abdominal estaba presente en virtualmente todas las mujeres con SM del Sur de Europa, Reino Unido y EE.UU. (9).

Costes directos asociados a la obesidad 
Según algunos estudios, los costes directos asociados a la obesidad suponen entre 0.7% y 2.8% de los gastos sanitarios totales de un país (y hasta 9.1% cuando se incluyen en el modelo los costes asociados al sobrepeso, IMC  ≥ 25). Además, se ha encontrado que los individuos obesos (IMC ≥ 30) pueden tener unos costes médicos aproximadamente un 30 % mayores que los de sus equivalentes normopesos (10). Así, un estudio publicado por Cawley y Meyerhoefer (11) estimó que, en EE.UU., el impacto de la obesidad sobre los costes médicos totales (en dólares equivalentes al año 2005) es de 2.741 $ por persona y año, con un incremento de 149 $ por cada unidad de IMC adicional. Es más, al ajustar por sexo, este incremento, que no era significativo en el caso de los varones, se incrementaba aún más en el caso de las mujeres, llegando a los 3.613 $ por persona y año, con un diferencial de 173 $ por unidad de IMC.

La prevalencia de este tipo de enfermedades está incrementándose de manera inaceptable y es necesario atajar esta escalada no sólo mediante el tratamiento farmacológico de las mismas sino mediante su prevención con el fin de retrasar su aparición, esto es, reduciendo el riesgo. Por tanto, es altamente prioritario desarrollar líneas de investigación que estudien la relación entre los componentes de la dieta y la obesidad y sus enfermedades metabólicas relacionadas, labor en el que la industria alimentaria y la farmacéutica y/o nutracéutica pueden colaborar y jugar un importante papel (Figura 1).


Figura 1. Áreas objetivo de la industria alimentaria y farmacéutica para la mejora de la salud pública (modificado de Green M.R. y van der Ourderaa [12)]).

En este contexto, la Universidad de Navarra decidió crear un Centro de Investigación en Nutrición con el objetivo de desarrollar investigación sobre la obesidad y sus comorbilidades asociadas y colaborar con la industria. Con este fin el Centro se estructura en torno a cuatro líneas de I+D transversales (Nutridinamia, Biomarcadores, Compuestos Bioactivos y Nutrición personalizada) encaminadas a obtener resultados con un claro enfoque de aplicabilidad y que, por tanto, puedan ser transferidos y utilizados en el desarrollo de productos y servicios para la mejora de la salud de los ciudadanos como nuevas dietas, kits diagnósticos o nuevos complementos alimenticios.

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1. Data & Trends of the European Food and Drink Industry. CIAA, 2010.

2. Stefanie Vandevijvere et al Food energy supply and global obesity. Bull World Health Organ 2015;93:446–456 doi: http://dx.doi.org/10.2471/BLT.14.150565

3. Barness LA, Opitz JM, Gilbert-Barness E. Obesity: genetic, molecular, and environmental aspects. Am J Med Genet A. 2007 Dec 15;143A(24):3016-34

4. Anselmino, M., Bammer, T., Fernandez Cebrian, J.M., Daoud, F., Romagnoli, G. and Torres, A. (2009): Cost-effectiveness and budget impact of obesity surgery in patients with type 2 diabetes in three European countries(II). Obes Surg, 19, 1542-9.

5. Thompson, D.L. (2007): The costs of obesity: what occupational health nurses need to know. Aaohn J, 55, 265-70.

6. Eckel RH, Grundy SM, Zimmet PZ. The metabolic syndrome. Lancet. 2005;365:1415-28.

7. Zimmeta P., Alberti K. G., Serrano Ríos M. Una nueva definición mundial del síndrome metabólico propuesta por la Federación Internacional de Diabetes: fundamento y resultados. Rev Esp Cardiol. 2005;58:1371-6. - Vol. 58 Núm.12 DOI: 10.1016/S0300-8932(05)74065-3

8. Stefanie Vandevijvere et al Food energy supply and global obesity. Bull World Health Organ 2015;93:446–456 doi: http://dx.doi.org/10.2471/BLT.14.150565

9. Scuteri A, Laurent S, Cucca F, Cockcroft J, Cunha PG, Mañas LR, Raso FU, Muiesan ML, Ryliškytė L, Rietzschel E, Strait J, Vlachopoulos C, Völzke H, Lakatta EG, Nilsson PM; Metabolic Syndrome and Arteries Research (MARE) Consortium. Metabolic syndrome across Europe: different clusters of risk factors. Eur J Prev Cardiol. 2015 Apr; 22(4):486-91. doi: 10.1177/2047487314525529.

10. Withrow, D. and Alter, D. A. (2011), The economic burden of obesity worldwide: a systematic review of the direct costs of obesity. Obesity Reviews, 12: 131–141. doi: 10.1111/j.1467-789X.2009.00712.x

11. Cawley J, Meyerhoefer C. The medical care costs of obesity: an instrumental variables approach. J Health Econ. 2012 Jan;31(1):219-30. doi: 10.1016/j.jhealeco.2011.10.003. Epub 2011 Oct 20. PubMed PMID: 22094013.

12. M. R. Green and F. van der Ouderaa. Nutrigenetics: where next for the foods industry?. The Pharmacogenomics Journal (2003) 3, 191–193. doi:10.1038/sj.tpj.6500180.