Sobre Big Data, mHealth y value-based healthcare

Cualquier sistema de salud que aspire a estar entre los mejores del mundo debe introducir el uso del Big Data, la mHealth y el value-based healthcare

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Cualquier sistema de salud que aspire a estar entre los mejores del mundo debe contar con la determinación y visión necesarias para introducir estas tecnologías. Artículo de César Rubio, coordinador del sector eHealth y del Área Internacional de Fenin.


Quizá sean muchos anglicismos en un solo título, aunque son solo algunos de los que podríamos haber elegido, pero ello significa dos cosas: que los servicios y sistemas de salud en todo el mundo están cambiando mediante la introducción no solo de tecnología sino también de nuevos conceptos en su provisión y que muchas de estas innovaciones tienen origen en un país de habla inglesa, situado entre México y Canadá. Aunque el ritmo de adopción de estas nuevas tecnologías y conceptos en la provisión de los servicios de salud es todavía lento, cualquier sistema de salud que quiera aspirar a mantenerse entre los mejores del mundo, debe contar con la necesaria determinación y la visión para introducir estas tecnologías y los cambios que implican en los tradicionalmente poco flexibles sistemas de salud.  

Los Estados Unidos se han mostrado respecto a otros países por detrás en la adopción de la Historia Clínica Digital o accesibilidad al sistema pero han sido más flexibles en la adopción de nuevos modelos de negocio basados en el pago por valor que se centran en costes, calidad y resultados derivados de los tratamientos. Hay cada vez más fórmulas intermedias entre el pago basado en valor y el pago por servicio lo que implica sistemas más ligados a la medición de resultados y una mayor transparencia en la generación de los costes de salud como las que introduce las clínicas de Kaiser Permanente.

En Suecia, donde los doctores tienen salario y no hay incentivos a generar mayores costes, como en el caso del pago por servicio, se están introduciendo esquemas de pago basados en el valor en ciertas patologías como el reemplazo de cadera o rodilla. En lugar de enviar al paciente a distintos especialistas donde se generan distintas pruebas y costes, se evalúan una serie de puntos por patología y se establece un techo máximo del gasto que los departamentos involucrados en conjunto no deben superar. Además, en base a ese techo máximo de gasto, los suecos pueden elegir entre ser tratados en la sanidad pública o privada por lo que se promueve la ganancia de productividad en el sistema de salud.

También existen acercamientos a este enfoque basado en el valor en Alemania a través de la creación de Unidades de Cuidado Integradas, que organizan el cuidado en torno condiciones específicas de salud de manera que crean grupos de especialistas multidisciplinares en el concepto de “hospital de un día”. Como en el West German Headache Centre que piensan que “cuando se limitan el número de cosas a las que te dedicas se puede avanzar mucho en hacerlas de una manera más eficiente” y han logrado reducciones de costes del 20% y han mejorado las condiciones de los pacientes en un 54%. 

Uso del Big Data 
Son casi infinitos los datos generados en el sector de la salud por los proveedores de servicios, los pacientes, las farmacias y laboratorios por el que Big Data encuentra un excelente campo de aplicación. Se estima que el 90% de los datos en salud son ignorados o no se utilizan para generar información relevante que conduzca a decisiones de los profesionales sanitarios más acertadas. Todo ello a pesar de que el uso generalizado del Big Data podría ahorrar en EE.UU hasta un 12 o 17 % del coste en salud.

Todas las promesas sobre los avances que supondrá el análisis de los datos genéticos de los pacientes, los datos obtenidos en el hospital o el la telemedicina empiezan a plasmarse en pilotos en los proveedores de salud más vanguardistas como la Clínica Mayo, que ha reducido a la mitad las complicaciones de operaciones colorectales, así como los tiempos de estancia y costes en 10 millones $ identificando las mejores prácticas a través del análisis de datos. O como el Hospital de Toronto en su sección neonatal que utiliza biosensores que detectan posibles infecciones adquiridas en el hospital 24 horas antes que los tradicionales indicadores biométricos. Muchos descubrimientos médicos ya no provendrán de hipótesis sino del análisis estos datos de los que se termina concluyendo que cierto medicamento se muestra efectivo en la enfermedad de Crohn o que ciertos genes contribuyen al desarrollo de la diabetes. 

Historia Clínica Electrónica
Actualmente, la Historia Clínica Electrónica es el centro de los datos generados por el paciente, la posibilidad de subir automáticamente a este historial datos y cruzar datos clínicos con datos sobre estilo de vida, alimentación, ejercicio físico, ciclos de sueño, ritmo cardiaco… permitirá personalizar la medicina y adaptarla a cada paciente, incluida su información genómica en su HCE. Se calcula que 4.9 millones de pacientes usaran monitorización remota en 2016 lo que convierte a la mHealth en sí misma en una dinámica industria que alcanzará inversiones  por más de 4 billones $ hasta 2020.

Es difícil avanzar hacia una sanidad basada en el valor sin exprimir todo el potencial que las nuevas tecnologías permiten en la medición de resultados o el mejor seguimiento del paciente y en plazos más largos. Es complicado que las nuevas tecnologías de la comunicación se vayan incorporando a sistemas de salud que no cuenten con estructuras organizativas que permitan la gestión y  medición de datos, que no exploren modelos de financiación más flexibles, que no avancen en enfoques más multidisciplinares de las enfermedades o que no cuenten con mejores sistemas de ayuda a la decisión.

Por tanto, para lograr una transformación y mejora en los sistemas de salud se deben avanzar en todos estos “anglicismos” a un mismo ritmo y de una manera coordinada, por lo que aquellos sistemas de salud que carezcan de una estrategia sobre la implantación y gobernanza de eHealth que oriente y evalúe el uso de las TICs, verán como la calidad de su servicio y su posición en los ranking de los sistemas de salud, seguirán el mismo camino que el termómetro en estas fechas.

Por César Rubio, coordinador del sector eHealth y del Área Internacional de la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin)